En principio, podemos entender el diseño centrado en las personas de dos maneras:
Como un conjunto de métodos y técnicas usados en el proceso de diseño.
Como una filosofía de diseño que instaura un nuevo paradigma empresarial involucrando al usuario en la creación de soluciones.
El término human centered design (diseño centrado en las personas) es usado como un sinónimo de user centered design (diseño centrado en el usuario). Al fin y al cabo, los usuarios son personas pero ¿qué significa diseñar centrándose en las personas? Básicamente esto implica dejar a un lado el paradigma del diseño centrado en la tecnología, que solo busca incorporar una innovación pensando en hacer una mejora del producto actual. En el human centered design el diseño se desarrolla en función de las necesidades de los usuarios. Así, se torna esencial la investigación de sus deseos, dolores, problemas y comportamientos, como también el feedback que brinden durante el proceso de desarrollo.
Según el estándar internacional ISO 9241-210, el diseño centrado en las personas tiene 6 características principales:
Se basa en la comprensión explícita de los usuarios, tareas y entornos.
Los usuarios están involucrados en el diseño y desarrollo del producto.
El diseño es dirigido y refinado por las evaluaciones de los usuarios.
El proceso es iterativo, es decir, se reformula a partir del feedback de los usuarios
El diseño apunta a toda la experiencia del usuario.
El equipo de diseño tiene habilidades y perspectivas multidisciplinarias.
Teniendo esto en cuenta, los diseñadores analizan el mercado y a sus competidores para tener un panorama completo. También interactúan constantemente con los usuarios, desde la etapa inicial del proceso. No esperan a que el producto esté terminado para hacer pruebas de usabilidad y recibir feedback. La idea no es esperar al lanzamiento del producto para ver qué tan efectivo es, sino anticiparse involucrando a las personas que van a usar ese producto. De esta forma las decisiones en torno al diseño tienen en cuenta la estética, usabilidad, ergonomía y funcionalidad, pero también las respuestas físicas, psicológicas y emocionales de los usuarios.
Beneficios del human centered design
Cada vez más organizaciones entienden el valor diferencial que puede aportar el human centered design a la hora de diseñar un producto. Entre sus principales ventajas podemos destacar las siguientes:
Aumenta la velocidad y efectividad para crear soluciones a través de productos o servicios.
Mejora el vínculo entre las empresas y los clientes.
Mejora la experiencia de usuario
Favorece la creación de productos basados en la usabilidad y la accesibilidad.
Permite identificar nuevas oportunidades de diseño.
¿Cómo aplicar el human centered design?
Para poder moldear un producto a las necesidades, los deseos y el contexto de los usuarios, el primer paso es analizar cómo interactúan las personas con el producto, cómo lo usarán, en dónde o bajo qué circunstancias.
A partir de esos hallazgos, los diseñadores pueden consultar a los usuarios, diseñar múltiples prototipos y hacer pruebas de usabilidad para alcanzar un resultado óptimo. Esto no significa que los usuarios controlan el proceso. El equipo a cargo es siempre el que toma las decisiones de diseño y define el nivel de participación de los usuarios.
No existe una regla que funcione para todas las empresas o proyectos. En algunos casos, los usuarios forman parte de todo el proceso, prueban prototipos y dan feedback constantemente. En otros, solo participan de las etapas finales, antes de que el producto sea lanzado al mercado. No hay un modelo de human centered design que sea mejor que el otro. Lo importante es que los usuarios estén involucrados de alguna forma, y que su participación esté alineada con los objetivos del proyecto.
La usabilidad
En esencia, la usabilidad es la cualidad que hace que una aplicación, sitio web o servicio digital sea fácil de usar. Al fin y al cabo, el objetivo principal del human centered design es diseñar productos más “usables”.
Por eso, los tests de usabilidad son uno de los métodos más comunes dentro del human centered design. Para sacarle provecho, el diseño de experiencia de usuario (UX) y el diseño de interfaz del usuario (UI) son esenciales. Es clave tener un equipo de diseño interdisciplinario, ya que este puede apelar al feedback de los usuarios para hacer un diagnóstico de los prototipos y aplicar los cambios necesarios. Ya sea incorporar herramientas de IA para mejorar la usabilidad web, optimizar la interfaz o acortar el user journey. Contar con diseñadores profesionales que puedan aplicar soluciones de UX y UI es la mejor manera de implementar el human centered design.
El diseño centrado en las personas es una filosofía y un enfoque con técnicas específicas. Pero su base es sencilla: si quieres que las personas usen tus productos, debes entender a los usuarios y centrar el proceso en ellos.
Desde el momento en el que nos preocupamos por el diseño web y por entender y elaborar estrategias que resulten en una satisfactoria relación del cliente con nuestro producto, estamos desarrollando la gestión de la experiencia del usuario, o también conocida como “CEM”, por las siglas de Customer Experience Management.
Bien sea cuando adquirimos un producto físico o digital, cuando vamos a una tienda o visitamos una web, tenemos una experiencia que podría resultar negativa o positiva si se ajusta a nuestras expectativas. Esto es la experiencia de usuario o, simplemente, UX.
La trifecta o triada maravilla (gerente de producto / líder técnico/ líder de diseño) es clave para lograr optimizar la UX y brindar la mejor experiencia a los usuarios. Deben trabajar de manera integrada para descubrir y resolver los problemas de los usuarios asegurando que las “features” que creen sean valiosas (los usuarios las encontrarán útiles), factibles (pueden crearlas), utilizables (sus clientes pueden usarlas) y viables (funcionan para su negocio). El éxito de la trifecta se basa en la confianza, en siempre poner los dolores del usuario al centro y en entender que las tres áreas involucradas tienen conocimientos y habilidades específicas que al ser utilizadas de manera conjunta se potencian y benefician al usuario y a la empresa.